
La cartilla ETDRS fue desarrollada para obtener mediciones de agudeza visual más estandarizadas y reproducibles en investigación clínica. Utiliza cinco letras por línea, progresión logarítmica regular de tamaño y espaciado controlado.
El resultado puede expresarse como número de letras o en unidades logMAR, lo que permite cuantificar cambios pequeños y comparar visitas. Por esta razón es frecuente en estudios de retina y en seguimiento de enfermedades como edema macular diabético.
Para que la medición sea comparable deben controlarse distancia, iluminación, corrección óptica, instrucciones y forma de puntuar. Memorizar letras, entrecerrar los ojos o cambiar las condiciones reduce la validez.
La cartilla ETDRS no diagnostica retinopatía ni sustituye OCT, fotografía, angiografía o exploración. Mide una función concreta: la capacidad para resolver letras de alto contraste. Una persona puede conservar buena agudeza central y tener enfermedad periférica, alteración de contraste o pérdida de campo visual.
Su valor principal es documentar la función visual de manera consistente dentro de una evaluación más amplia.