

Un cubo macular es una adquisición de OCT formada por múltiples cortes paralelos que cubren un área de la mácula. El programa reúne esos cortes para crear un volumen que puede revisarse plano por plano y generar mapas de grosor.
¿Para qué sirve?
Ayuda a localizar y cuantificar líquido intrarretiniano o subretiniano, tracción vitreomacular, membranas epirretinianas, agujeros y otros cambios estructurales. Comparar adquisiciones correctamente alineadas permite valorar evolución y respuesta al tratamiento.
La representación tridimensional es útil para orientación, pero el diagnóstico no se basa únicamente en una imagen 3D ni en colores del mapa. El especialista revisa los cortes originales, la calidad de señal y la segmentación automática, que puede fallar en ojos con patología, miopía alta o mala fijación.
El cubo macular tampoco sustituye la agudeza visual, la exploración con dilatación ni estudios vasculares cuando están indicados.
La interpretación siempre debe relacionarse con síntomas, exploración y estudios previos.