
La campimetría automatizada mide la sensibilidad visual en distintos puntos mientras la persona mantiene la mirada en un objetivo central. El equipo presenta estímulos luminosos de intensidades variables y construye un mapa del campo visual.
Se utiliza principalmente para diagnosticar y seguir glaucoma, pero también puede aportar información en enfermedades de retina, nervio óptico y vías visuales neurológicas.
Calidad del resultado
La prueba depende de la colaboración. Parpadeos, fatiga, mala fijación, graduación incorrecta, párpado caído o respuestas demasiado rápidas pueden alterar el resultado. Por eso se revisan índices de confiabilidad y, cuando un defecto no concuerda con la exploración, puede ser necesario repetirlo.
Una campimetría aislada no confirma por sí sola glaucoma ni determina progresión. Se interpreta con presión intraocular, nervio óptico, OCT, antecedentes y comparación de pruebas sucesivas.
La duración y estrategia se seleccionan según edad, capacidad de respuesta y enfermedad sospechada.
Fuente: National Eye Institute: Glaucoma